CICA site cookies. We use cookies in our site to offer you the best web experience. Please accept usage of cookies pressing the button.

Accept cookies
Show 0.47 1890x1063 lagartija

A los lagartos de climas fríos no les gusta el calentamiento global

02/Sep/2019 Research GIBE

El cambio climático está alterando los ecosistemas de la Tierra de múltiples maneras, con consecuencias a menudo dramáticas. Muchas plantas y animales ya están afectados. Pero, sorprendentemente, todavía no comprendemos bien cuáles son las amenazas específicas y cómo serán las consecuencias reales.

Los lagartos son un grupo de animales del que, coloquialmente, se dice que les gusta el sol (se les llama "heliotermos"). Debido a que son de sangre fría, dependen del calor y de la radiación solar para alcanzar las temperaturas que les gustan. Siendo así, la hipótesis obvia sería que se beneficiarán del calentamiento global. Pero… ¿lo harán?

Un equipo de 45 investigadores de 17 países se ha acercado a responder esta pregunta en un estudio publicado hoy en Nature Communications. Los investigadores se centraron en la fisiología de la familia de los lacértidos (Lacertidae), un grupo que está muy extendido en Europa, Asia y África. Entre los lacértidos hay especies que viven en el calor abrasador de los desiertos, pero muchas otras están restringidas a hábitats fríos en montañas de más de 2000 m en Europa. Una de ellas, la lagartija de turbera, incluso llega al Círculo Polar Ártico, más al norte que cualquier otro reptil.

El estudio determinó experimentalmente, en el contexto de su árbol evolutivo, qué temperaturas prefieren los lacértidos y cuán tolerantes son a la pérdida de agua en condiciones áridas. Se sabía que los lagartos de otras familias en ambientes tropicales a menudo operan a temperaturas muy cercanas a las del medio ambiente, y esto no ha resultado ser diferente en los lacértidos tropicales. Si el cambio climático conduce a un aumento de la temperatura en su entorno, es posible que no puedan persistir.

“Encontramos en estos lagartos un fuerte ajuste entre la fisiología y la temperatura ambiental y esto probablemente los hace muy sensibles al calentamiento global”, comenta Joan García-Porta, investigador del Centro de Investigación sobre Aplicaciones Ecológicas y Forestales (CREAF) y  de la Universidad de Washington en St. Louis (Missouri, EE.UU.) y primer autor de este estudio.

Pero, ¿qué pasa con los lacértidos en ambientes templados? Basándose  en datos de fisiología recientemente compilados de más de 50 especies, los investigadores encontraron que gran parte de su biología está igualmente determinada por el clima. "Fue sorprendente descubrir lo bien que estas especies se adaptan a su entorno. Su fisiología, distribución, riqueza de especies e incluso sus tasas de mutación se correlacionan fuertemente con las temperaturas que experimentan en la naturaleza", apunta Miguel Vences, coautor y profesor de biología evolutiva en la Universidad Tecnológica de Braunschweig, Alemania.

El estudio utilizó métodos de secuenciación de ADN de última generación y análisis de fósiles para reconstruir la evolución de 262 especies de lacértidos. "En Europa estos animales han sido el foco de cientos de estudios en los últimos años. Nuestros nuevos análisis genómicos finalmente determinaron cómo se relacionan unos con otros en términos evolutivos, y cuándo se originaron", indica Iker Irisarri, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Investigar el pasado de la evolución de los lacértidos mostró que muchos de ellos se originaron en climas cálidos del pasado.  Desde entonces se han ido adaptando a medida que la Tierra se ha ido enfriando, extendiéndose a regiones muy frías durante el proceso. "La historia de los lacértidos no tropicales es una de persistencia contra el frío. No ha habido precedentes de su evolución para hacer frente al calor o a las condiciones secas durante millones de años", señala Katharina Valero, profesora de la Universidad de Hull, Reino Unido. 

"Las lagartijas que actualmente están adaptadas a ambientes de montaña en zonas mediterráneas como la Península Ibérica, donde el calentamiento del clima se predice que va a ser especialmente intenso, confrontarán problemas no sólo de reducción en la extensión de hábitats favorables, sino también posiblemente de competencia con otras especies más adaptables. Esto puede afectar a valiosos endemismos como el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi) o varias especies del género Iberolacerta", concluyen Octavio Jiménez-Robles e Ignacio De la Riva, investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC y coautores del estudio. 

“El calentamiento global ya ha hecho desaparcer algunas poblaciones de especies adaptadas a condiciones frescas y húmedas, como las de la lagartija serrana (Iberolacerta monticola) que vivían en determinadas zonas de baja altitud de Galicia”, señala Pedro Galán, profesor de la Universidad de A Coruña y coautor del artículo, que ha seguido la evolución de estas poblaciones durante los últimos 40 años, observando la disminución o incluso la extinción de algunas de ellas.

  • Artículo publicado en: Nature Communications
  • Título: Environmental temperatures shape thermal physiology as well as diversification and genome-wide substitution rates in lizards.
  • Autores: Joan García-Porta et al.  Uno de los coautores es Pedro Galán, profesor de Bioloxía (Facultade de Ciencias) de la UDC.

Noticia en SINC